martes, 19 de octubre de 2010

MANTENER EL EQUILIBRIO


Cuesta trabajo, en la época en que vivimos, mantener cierto equilibrio. Es difícil tener la mente despejada y decidir tranquilamente cuales son nuestras prioridades. Yo misma, observando mi mesa de ordenador, siento cierto estrés al descubrir los numerosos cables que cuelgan detrás de mi mesa. ¡Madre mía, si antes las casas tenían tres o cuatro enchufes para todas las habitaciones, y yo tengo dos regletas, con un total de diez! Nada, lo normal, dos impresoras, el MODEM, altavoces, televisor, aparato de música, ordenador…..Me enfurezco, cuando tengo que limpiar, y por mucho que insista, los cables parece que están vivos, cada uno va por donde quiere y no consigo colocarlos y mantenerlos en un cierto orden. Tendré que comprar ratón y teclado inalámbrico, a ver si así consigo dominarlos.
Mi afición por las fotos, me ha hecho sustituir los antiguos álbumes, los de toda la vida, esos que se pegan las fotografías sobre sus hojas y siempre las tienes a mano para verlas, por CD y DVD. Poco a poco voy almacenando, pero tendré que comprar un disco duro, pues así ocupan menos espacio y lo pones en cualquier sitio. Pensándolo bien, tendré que comprar un disco duro pero que sea multimedia, así puedo verlas en la tele, y de paso puedo grabar programas y borrarlos cuando quiera. También he empezado a sustituir mis viejos televisores, cinco en total, por otros nuevos o adaptarlos con un TDT. Total, que la vida progresa mucho más que nuestra mente y que nuestra propia economía, y constantemente nos va creando cada vez más necesidades.
A esto hay que añadir, los problemas familiares o de cualquier índole que a veces nos inquietan, nos ponen nerviosos o incluso nos agobian.
Sin embargo, ahí está esa gran piedra, en perfecto equilibrio, llevará así muchos años, o siglos. Una piedra enorme, apoyada sobre otra pequeña, queriendo imitar la obra de Gaudí (el rey del equilibrio), seguramente permanecerá firme mientras la mano del hombre, maquinarias incluidas, no rompa este equilibrio natural. No necesita cables, y en su simpleza está su fuerza.
La naturaleza, puede enseñarnos muchas cosas, también actúa en nuestra vida diaria pues por muchos problemas que tengamos, muchos errores cometidos, el tiempo pone a cada uno en su sitio y con su paso, las desgracias y los daños que parecían irreparables, se convierten en simples anécdotas o al menos, mas llevaderos.

No rompamos el equilibrio de la naturaleza así, nos sentiremos vivos.

1 comentario:

  1. El problema de fondo está en que el propio ser humano forma parte de esa naturaleza que trata de dominar, y al final, sale igual de perjudicado que los bosques que asola o que los mares que contamina. Su desequilibrio se traslada a la naturaleza que le envuelve, y que también se ve afectada. Y ya se sabe que cuando muerdes la mano que te da de comer, normalmente se defiende dándote un tortazo. Y así evolucionamos, a base de tortas...

    ResponderEliminar

Es tu momento ¡Opina!